Empieza por un archivo de audio que el navegador pueda decodificar. Puedes seleccionar MP3, WAV, M4A u OGG, aunque la compatibilidad concreta depende de los códecs disponibles en el navegador y del propio archivo. Si una pista no se abre, prueba otra copia o un formato distinto que ya tengas; que la extensión aparezca en la lista no garantiza que todos los archivos codificados de esa manera se puedan leer.
Convertidor lo-fi para transformar una grabación
Usa el convertidor lofi para ajustar la velocidad, la textura vintage y el ruido de vinilo de una grabación. Escucha el resultado y descárgalo en MP3 o WAV.
Transforma una grabación existente con un efecto lo-fi y dale un carácter distinto.
MP3, WAV, M4A u OGG · hasta 10 minutos · no sale de tu dispositivo
Máximo 50 MB
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Usa el convertidor lofi para elegir una grabación
El límite de entrada es de 50 MiB y diez minutos. Para una primera prueba, una sección breve suele ser más manejable que una mezcla larga: permite valorar el carácter del material y reduce la cantidad de audio que habrá que procesar. Ten en cuenta que estos son límites de selección, mientras que la exportación también puede depender de la memoria que tenga disponible el navegador.
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Ajusta el pulso sabiendo qué ocurre con la altura
La velocidad se puede situar entre 0,70× y 1,10×. Al ralentizar una grabación también baja su tono; ambos cambios van unidos, así que no hay un control independiente para conservar la altura original mientras se modifica la duración. Esto da una pista más pausada y grave, pero puede alterar la sensación de una voz, una melodía o un golpe rítmico que conoces bien.
Usa la duración como referencia antes de elegir el valor. Por ejemplo, una pieza de cuatro minutos reproducida a 0,80× tarda cinco minutos en sonar completa, porque el tiempo pasa a ser el original dividido por la velocidad. Si la necesitas coordinada con imágenes, una locución o una sesión musical, calcula esa diferencia antes de exportar y comprueba el encaje con el resto del material.
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Oscurece el timbre sin confundirlo con una reparación
La textura vintage cambia el balance tonal: el filtro paso bajo va reduciendo su frecuencia de corte desde unos 18 kHz hasta cerca de 3 kHz según el ajuste. Al atenuar parte de los agudos, el sonido puede quedar más apagado y menos brillante. El control añade además una saturación suave y una reverberación breve, dos rasgos que aportan densidad y una pequeña sensación de espacio.
El efecto funciona como tratamiento de color, no como restauración de una toma. Una grabación con ruido, distorsión o poca claridad seguirá teniendo esas características; la textura no las analiza ni las corrige. En una voz con consonantes delicadas, demasiada reducción de agudos puede restar definición, mientras que un instrumento ya brillante quizá admita un resultado más oscuro. Valora el equilibrio según lo que tenga delante cada pasaje y el papel que deba cumplir en la mezcla.
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Añade ruido de vinilo solo cuando encaje con la toma
El ruido de vinilo es una capa creativa opcional. Puede dar una superficie más áspera a una parte sostenida o acompañar un fondo sencillo, pero también puede competir con sonidos suaves, respiraciones y finales que conviene oír con claridad. Su utilidad depende de la grabación y de cómo vaya a convivir con los demás elementos.
Fíjate especialmente en los silencios y en los momentos menos densos: allí resulta más fácil apreciar si la capa aporta carácter o distrae. No la trates como reducción de ruido; el control añade ruido al efecto y no limpia el audio de origen. Valora si encaja en el conjunto de la pieza, tanto en una melodía aislada como en una mezcla en la que ya hay bastante información en segundo plano.
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Compara los tres ajustes iniciales por sus valores
Los ajustes predefinidos sirven como puntos de partida concretos. El predeterminado, también descrito como cálido, combina velocidad 0,94×, textura al 55 % y ruido al 25 %. El suave usa 0,90×, 75 % y 15 %, respectivamente. El de vinilo aplica 0,96×, 65 % y 55 %. La diferencia está tanto en el ritmo como en la intensidad de las dos capas, por lo que conviene leer los valores junto con el nombre.
Para una guitarra limpia que quieras volver algo más lenta y redonda, el ajuste suave propone una bajada de velocidad marcada y bastante textura, con menos ruido que los otros dos. Si buscas comparar una toma vocal con una capa de vinilo más presente, el preajuste de vinilo tiene el mayor nivel de ruido. El cálido queda entre ambos en velocidad y textura. Ninguna combinación determina por sí sola un resultado adecuado: el material y el contexto de escucha siguen marcando la elección.
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Compara la señal original y el efecto en el mismo punto
La comparación entre original y efecto ayuda a valorar qué aporta el tratamiento. Para que la referencia sea útil, escucha ambos modos desde una posición equivalente de la grabación; así puedes centrarte en el cambio de timbre, velocidad y ambiente en lugar de recordar cómo sonaba un pasaje anterior. La búsqueda dentro del audio y el reinicio están disponibles para volver a un momento o comenzar de nuevo la escucha.
El modo original solo cambia la preescucha. Si lo dejas seleccionado y descargas, el archivo sigue utilizando los ajustes de efecto actuales: la escucha sin tratamiento no desactiva esos parámetros en la exportación. Esto evita confundir una comparación momentánea con una modificación permanente de la configuración. Antes de guardar, vuelve a comprobar que la versión que has evaluado coincide con la que quieres obtener.
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Escoge el formato según el destino del audio
La salida está disponible como MP3 a 192 kbps o como WAV PCM de 16 bits y 44,1 kHz. MP3 puede resultar práctico cuando el tamaño facilita compartir o entregar una escucha final. WAV conserva la salida PCM en un formato útil para seguir trabajando en un editor de audio. Un archivo WAV no recupera los detalles que ya se hayan perdido si la grabación de partida estaba comprimida; el formato de salida no puede reconstruir información ausente en el original.
Al descargar se crea un archivo nuevo con el sufijo «-lofi», de modo que la fuente local no se sobrescribe. Conserva la grabación de partida si quieres comparar versiones o preparar otro tratamiento más adelante. La elección entre MP3 y WAV responde al uso posterior y al espacio disponible: una copia para enviar puede pedir un tamaño menor, mientras que una etapa adicional de edición puede hacer preferible el PCM.
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Calcula el tamaño y el tiempo que puede requerir la exportación
Como referencia aproximada, un minuto de audio estéreo WAV PCM a 44,1 kHz y 16 bits ocupa unos 10,58 MB de datos sin comprimir; un minuto de MP3 a 192 kbps ronda 1,44 MB, antes del pequeño overhead del contenedor. En mono, el WAV PCM utiliza aproximadamente la mitad de los datos. Son estimaciones, no promesas del tamaño final: la duración, los canales y el formato influyen en los recursos que se necesitan, y el archivo puede llevar una pequeña sobrecarga adicional.
La duración procesada se calcula dividiendo la duración de entrada por la velocidad y sumando una cola de efecto de 0,45 segundos. Por eso, reducir la velocidad puede aumentar lo que ocupa la salida respecto a una conversión con menos duración. La exportación pausa la preescucha, muestra el progreso y permite cancelar. Si una comprobación de memoria del navegador rechaza un archivo válido, prueba con un fragmento más corto o elige una combinación de duración y formato que requiera menos recursos; el límite de entrada por sí solo no garantiza que toda exportación quepa en memoria.
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Preguntas frecuentes
¿Puedo crear una canción escribiendo una descripción?
No. La herramienta aplica el efecto a una grabación de audio que ya existe; no compone una canción nueva a partir de texto.
¿Puedo procesar varios archivos a la vez?
No. Solo se procesa un archivo cada vez.
¿Puedo guardar un proyecto editable o recuperar un historial?
No se guardan proyectos editables ni un historial de ajustes.
¿Admite audio multicanal envolvente?
Acepta audio mono o estéreo que el navegador haya decodificado. Las grabaciones con más de dos canales se rechazan.